Primero medir, luego decidir
Cada proyecto arranca con datos: qué se indexa y qué no, cómo rinde la web en móvil, qué páginas captan tráfico local y cuáles se quedan a las puertas. Sobre esa foto construimos hipótesis y las probamos. No aplicamos recetas genéricas, porque lo que funciona para una clínica en El Pla del Real puede ser irrelevante para un cerrajero que cubre toda la ciudad.
El posicionamiento tiene una parte de ingeniería y otra de contenido, y ambas conviven en nuestra metodología. Cuidamos la arquitectura, el rendimiento y la ficha de Google con el mismo rigor con el que planificamos el contenido por intención de cada barrio. Esa doble mirada evita el SEO de parches que se cae en la siguiente actualización del algoritmo.